Los cinco finalistas a "Pueblo más bonito de julio" de National Geographic están todos en Asturias

Inastour

La prestigiosa revista National Geographic ha seleccionado a los cinco finalistas para el título de "Pueblo más bonito de julio", y todos ellos se encuentran en Asturias.

Celorio, Lastres, San Esteban de Cuñaba, Novellana y Bandujo representan la doble esencia de la región: la costa virgen del Cantábrico y el interior más profundo de los Picos de Europa.

Esta nominación histórica confirma a Asturias como un destino rural de referencia, donde la autenticidad y el paisaje se conservan como un tesoro.

Hay una paradoja que define la esencia de Asturias: se trata de la comunidad española más montañosa, con una gran parte de su territorio definida por desniveles extremos. Y, a la vez, también es una de las más marineras, con uno de los litorales menos afectados por la mano del hombre. Esta doble condición es el argumento favorito a la hora de decidir un viaje por el Principado. Y ahora, la revista National Geographic lo ha confirmado con una selección sin precedentes: los cinco finalistas al título de «Pueblo más bonito de julio» en España se encuentran íntegramente en la región.

Cada uno de estos municipios representa una faceta diferente del paraíso asturiano, combinando historia, paisajes protegidos y una calidad de vida inigualable. Desde la costa kárstica de Llanes hasta las aldeas medievales del interior, el recorrido por estos enclaves es un viaje a la esencia más auténtica del norte peninsular.

CELORIO: LA COSTA KÁRSTICA Y EL EFECTO ÓPTICO DE LA CARA DE CRISTO

El secreto de este enclave en la costa kárstica de Llanes, al otro lado de la Sierra del Cuera, es poseer una geografía de playas asombrosas, moldeadas por las corrientes y las mareas a lo largo de los siglos. La más romántica de todas ellas es la de San Martín, también conocida como El Portiellu, donde las ruinas de una ermita románica se asoman al mar desde lo alto del acantilado, en pleno Camino de Santiago costero. Luego está La Tayada, una pequeña joya oculta a la que se llega por senderos a pie, y Borizu, famosa por el singular efecto óptico de la «Cara de Cristo» que se forma con la superposición de un castro y un acantilado. El Monasterio de San Salvador, con su torre de Las Cámaras, lleva mil años siendo testigo de la excepcionalidad de esta costa.

LOS CINCO PUEBLOS SELECCIONADOS POR NATIONAL GEOGRAPHIC

Celorio (Llanes): Costa kárstica, playas de San Martín, Borizu y La Tayada, y el efecto óptico de la Cara de Cristo.
Lastres (Colunga): Pueblo marinero en cascada hacia el Cantábrico, con la Torre del Reloj del siglo XV y el puerto pesquero.
San Esteban de Cuñaba (Peñamellera Baja): Tesoro rural en los Picos de Europa, Pueblo Ejemplar 1990, con apenas 6 habitantes censados.
Novellana (Cudillero): Pueblo Ejemplar 1992, con las playas del Silencio, Salencia y L'Airín entre acantilados de 300 millones de años.
Bandujo (Proaza): Aldea medieval declarada Bien de Interés Cultural, con la singular Torre cilíndrica de Bandujo.

LASTRES: EL PUEBLO MARINERO QUE SE PRECIPITA AL CANTÁBRICO

El Mirador de San Roque descubre Lastres precipitándose en cascada hacia el puerto desde la cima. Se acumulan en la postal los tejados rojizos, los balcones acristalados, las escaleras y placitas que se abren en espacios mínimos, con el Cantábrico al fondo. La Torre del Reloj, construida a mediados del siglo XV, marcaba el ritmo de los pescadores que durante siglos salieron desde este puerto a cazar ballenas. La serie Doctor Mateo convirtió Lastres en el pueblo ficticio de San Martín del Sella, atrayendo un turismo pionero que el pueblo ha trascendido sin perder su alma marinera. En el puerto, la rula sigue oliendo a besugo y a pixín recién descargado.

PUEBLOS DE COSTA Y DE INTERIOR: LA DOBLE ESENCIA ASTURIANA

Costa: Celorio y Lastres representan el litoral virgen, con acantilados calizos y playas que solo existen con la bajamar.
Interior: San Esteban de Cuñaba, Novellana y Bandujo encarnan la Asturias profunda, con aldeas medievales y paisajes protegidos.
Patrimonio: Desde la Torre del Reloj de Lastres hasta la Torre cilíndrica de Bandujo, la historia se respira en cada rincón.
Autenticidad: Todos conservan su esencia rural, con tradiciones vivas y un entorno natural excepcional.

SAN ESTEBAN DE CUÑABA: UN PARÉNTESIS EN EL TIEMPO

La carretera que sube desde el desfiladero de La Hermida —el más largo de España— hasta San Esteban de Cuñaba es estrecha. Es toda una experiencia. Cuando se llega al pueblo, la sensación es la de haber alcanzado el fin del mundo. En 1990, sus vecinos recibieron el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias. Entonces no había señal telefónica y parecía que el tiempo estaba detenido. Treinta y cinco años después, el pueblo sigue siendo un paréntesis: apenas hay cobertura móvil y los seis censados hoy —datos de 2024— parecen náufragos en una isla de piedra y madera. El viejo castaño que nació a finales del siglo XVI, conservado como homenaje, sigue siendo el guardián de este lugar que se resiste al olvido.

NOVELLANA Y BANDUJO: RESISTENCIA FRENTE A LA DESPOBLACIÓN

Novellana, apenas 318 habitantes repartidos entre Castañeras, Resiellas y el núcleo principal, fue elegido junto a Soto de Luiña como Pueblo Ejemplar en 1992. El reconocimiento llegó no solo por la maravilla de su costa —la Playa del Silencio, la cala Salencia y la Playa de L'Airín—, sino por el absoluto compromiso de sus habitantes de no dejar que se perdiera en el olvido de la despoblación. Los vecinos restauraron la antigua escuela, recuperaron el hospital de peregrinos y mantuvieron viva la iglesia de Santiago Apóstol del siglo XVIII.

Bandujo, en Proaza, es una de las aldeas medievales mejor conservadas del norte de España, declarada Bien de Interés Cultural. Su aislamiento —la luz eléctrica y el agua corriente no llegaron hasta los años 80— lo ha salvado del desarrollismo. Los barrios de BandujoEl Toral, La Molina, El Palacio, Entelaiglesia, Campalverde— están conectados por caminos estrechos que parecen alejarnos en el espacio y en el tiempo, entre hórreos y paneras. La Torre de Bandujo, de planta cilíndrica —una absoluta rareza—, y la iglesia de Santa María, con su cementerio de cruces de madera, completan un paisaje que parece detenido en el pasado.

La doble condición de Asturias —la comunidad más montañosa y, a la vez, una de las más marineras— es el argumento favorito para decidir un viaje por el Principado.
National Geographic, viajes:Hay una paradoja que define la esencia de Asturias: se trata de la comunidad española más montañosa y, a la vez, también es una de las más marineras.
La Costa Verde de Asturias es la suma de acantilados calizos modelados durante trescientos millones de años, playas que solo existen con la bajamar y pequeños desfiladeros que hay que atravesar.

La selección de National Geographic no es un reconocimiento casual. Es la constatación de que Asturias conserva una red de pueblos donde la autenticidad, el paisaje y la historia se han preservado como un tesoro. Desde la costa kárstica de Celorio hasta la aldea medieval de Bandujo, pasando por el puerto ballenero de Lastres, el paréntesis en el tiempo de San Esteban y la resistencia silenciosa de Novellana, cada uno de estos cinco finalistas ofrece una razón para descubrir el Principado. Un destino donde la doble condición de montaña y mar se convierte en un argumento de viaje imposible de ignorar.

REPORTAJE ORIGINAL

Este artículo ha sido publicado originalmente por National Geographic. Puedes leer la versión original aquí: National Geographic — Los cinco finalistas a pueblo más bonito de julio están en Asturias