La ilustradora italiana Andrea Verónica Franceschi dejó atrás el Caribe para instalarse en Asturias, donde encontró la inspiración que buscaba para su arte.
En la región, sus ilustraciones surrealistas e introspectivas han tenido una excelente acogida: ha trabajado con hoteles, ha ilustrado libros y vende sus obras en tiendas de todo el Principado.
Ahora sueña con crear un colectivo de artistas en Asturias y con devolver a quienes empiezan la ayuda que ella no tuvo al iniciar su carrera.
Once años después de dejar su Italia natal, Andrea Verónica Franceschi ha convertido Asturias en su hogar y en el epicentro de su creación artística. Nacida y criada en el campo de Creta, escuchaba de niña las historias de su abuelo, que había emigrado a Brasil, y así despertó en ella una doble inquietud: dibujar y viajar. «De pequeña solo tenía dos cosas en la cabeza: la primera, dibujar y, la segunda, viajar», explica la artista.
Tras formarse en la Academia Internazionale Comics de Reggio Emilia y vender sus primeras obras en Italia, su deseo por descubrir el mundo la llevó a una pequeña isla del Caribe, donde trabajó siete años como tatuadora e ilustradora y conoció a su marido, Raúl, natural de Barcelona. Pero la isla se les quedó pequeña. «Queríamos descubrir mundo, viajar y explorar», recuerda.
EL VIAJE DESDE EL CARIBE HASTA ASTURIAS
Entre los destinos que barajaron estaban Costa Rica o incluso Asia, pero fue su pareja quien propuso Asturias. «Él ya había estado allí y me contaba maravillas de aquel sitio, así que pensé: “¿Por qué no?”», afirma la ilustradora. El viaje, que emprendieron junto a su perro desde el Caribe, los llevó por la costa este de Estados Unidos, pasaron por Salem y Canadá, visitaron a la familia de ella en Italia y, por último, alquilaron una furgoneta para cruzar Europa hasta llegar al Principado. La llegada la describió como una experiencia casi mágica.
Andrea Verónica Franceschi, ilustradora:Era como si estuviera entrando en Narnia, en un micromundo maravilloso donde todo es increíble. Las montañas son altísimas; el mar y las playas parecen sacados de un cuento de hadas. Es como estar en una burbuja.
LA CULTURA ASTURIANA PLASMADA EN ILUSTRACIONES SURREALISTAS
El paisaje y las tradiciones del Principado se han convertido en la principal fuente de inspiración para sus últimos diseños. «Me gusta representar la cultura asturiana y los elementos regionales en mi arte», explica la italiana, quien asegura que en Asturias y en España «hay una cultura de la ilustración fortísima». Desde su llegada, no ha parado de trabajar. «He trabajado con eventos, con hoteles, he ilustrado algunos libros y he podido vender mi arte en distintas tiendas de la región».
EL ESTILO DE ANDREA FRANCESCHI: SURREALISMO E INTROSPECCIÓN
› Estilo: Surrealista e introspectivo, donde el orden de las figuras geométricas se mezcla con el caos de sus pinceladas.
› Técnica: Combina formas rígidas y cuadradas con colores desordenados, como un niño que colorea rápido sin fijarse en la dirección de los trazos.
› Inspiración: La cultura asturiana, sus paisajes, montañas y playas son los elementos que la artista plasma en sus obras.
Para InasTour, la historia de Andrea Franceschi refleja el creciente atractivo de Asturias como destino para profesionales creativos que buscan calidad de vida y un entorno que estimule su trabajo. La región acoge cada vez a más personas que, como ella, eligen el Principado para vivir y desarrollar su proyecto vital.
Creo que en mi estilo hay una mezcla entre algo muy ordenado, que son las formas, las figuras, los personajes y los elementos, muy cuadrados y rígidos, y unos colores que son totalmente lo contrario: muy desordenados, un poco sucios, como un niño que coge un lápiz y empieza a colorear muy rápido sin fijarse en la dirección de los trazos.
Ahora, mientras sigue desarrollándose como artista en tierras asturianas, Andrea Verónica Franceschi ya traza sus planes de futuro: crear un grupo de artistas multidisciplinar en Asturias y, sobre todo, ser generosa con su trabajo. «Me gustaría dar clases. Quiero ser generosa con mi trabajo y ayudar a la gente que está empezando y que quiere hacer lo mismo que yo. Quiero ser esa ayuda que yo no tuve cuando empecé». La ilustradora italiana, que ya vende su obra en Barcelona, Zaragoza y Galicia, ha convertido Asturias en el lugar donde su arte y su vida han encontrado su burbuja particular.
REPORTAJE ORIGINAL
Este artículo ha sido publicado originalmente por La Voz de Asturias. Puedes leer la versión original aquí: La Voz de Asturias — La ilustradora italiana que encontró en Asturias su fuente de inspiración


