Pocas elaboraciones representan tan bien la evolución de la cocina asturiana como los tortos.
Nacidos como un alimento de subsistencia en las casas campesinas, elaborados con harina de maíz, agua y sal, han pasado de ser una comida cotidiana en las aldeas a ocupar un lugar destacado en las cartas de restaurantes y sidrerías de toda Asturias.
Su historia, estrechamente ligada a la llegada del maíz a la región en los siglos XVI y XVII, es un ejemplo de cómo un producto humilde puede convertirse en un símbolo gastronómico de un territorio.
Los tortos surgieron como una solución sencilla y eficaz para aprovechar la harina de maíz, que tras la llegada del cultivo desde América encontró en Asturias unas condiciones especialmente favorables para su desarrollo. Ya en el siglo XVII, el maíz formaba parte esencial de la dieta de buena parte de la población asturiana. La masa se elaboraba mezclando harina, agua y sal hasta obtener una textura manejable; después se formaban pequeñas bolas que se aplastaban con la palma de la mano hasta darles una forma circular y plana.
Su función principal era aportar energía en una sociedad en la que el trabajo físico en el campo exigía una alimentación contundente. Se consumían solos o acompañados de los productos disponibles en cada hogar, desde leche hasta embutidos derivados de la matanza del cerdo. Su carácter económico y su sencillez hicieron que durante mucho tiempo fueran considerados un alimento humilde, asociado al mundo campesino.
EL TESTIMONIO DE LA LENGUA Y LA TRADICIÓN
La importancia de esta preparación queda reflejada incluso en la lengua asturiana. El Diccionario de cocina y gastronomía de Asturias, de Eduardo Méndez Riestra, recoge las voces «tortu», «turtu» y «torto» para referirse a estas pequeñas tortas de maíz, descritas como una torta fina elaborada con harina de maíz y cocinada en chapa o frita en sartén. El diccionario recoge además un testimonio de 1874 según el cual «los tortos de harina de maíz se amasan con agua hirviendo y los de harina de trigo con agua fría», y recomienda que el aceite estuviera muy caliente para evitar que absorbieran grasa.
EL TORTO EN LA TRADICIÓN ASTURIANA
› Ingredientes básicos: Harina de maíz, agua y sal.
› Cocción tradicional: Sobre chapa de cocinas de carbón o fritos en grasa o aceite.
› Origen: Siglos XVI-XVII, tras la llegada del maíz desde América.
› Nombres: Tortu, turtu o torto en asturiano.
› Uso histórico: Alimento de subsistencia y fuente de energía para el trabajo campesino.
RECUPERACIÓN Y REINVENCIÓN DE UN CLÁSICO
Como ocurrió con otros platos tradicionales, el desarrollo económico y los cambios en los hábitos alimentarios provocaron un progresivo abandono de los tortos durante buena parte del siglo XX. La recuperación llegó a finales del siglo XX y principios del XXI, coincidiendo con el creciente interés por la gastronomía tradicional y los productos de proximidad. Cocineros, restaurantes y sidrerías comenzaron a reivindicar recetas históricas de Asturias, y los tortos regresaron a las mesas con fuerza.
LOS TORTOS EN LA MESA ACTUAL
› Combinación estrella: Tortos con picadillo y huevos fritos.
› Otras versiones: Con queso Cabrales, morcilla, setas o carnes guisadas.
› Elaboraciones dulces: También existen versiones para el postre.
› Presencia: Imprescindibles en las cartas de cocina tradicional asturiana.
Para InasTour, la pervivencia y el auge de elaboraciones como los tortos son una muestra del arraigo de la cultura gastronómica asturiana, un factor cada vez más valorado por compradores internacionales que buscan establecerse en una región donde la tradición culinaria forma parte esencial del paisaje y la calidad de vida.
Hoy resulta difícil encontrar una carta de cocina tradicional asturiana que no incluya alguna versión de los tortos. Su permanencia demuestra que la gastronomía tradicional no es una reliquia del pasado, sino un patrimonio vivo capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Lejos de desaparecer, los tortos continúan ocupando un lugar privilegiado en las mesas asturianas, como símbolo de una identidad que se degusta y se comparte.
REPORTAJE ORIGINAL
Este artículo ha sido publicado originalmente por La Voz de Asturias. Puedes leer la versión original aquí: La Voz de Asturias — Los tortos, el humilde pan de maíz que conquistó la gastronomía asturiana


