La Senda del Oso se ha convertido en uno de los grandes clásicos del interior de Asturias.
El recorrido principal ronda los 22 kilómetros y aprovecha el antiguo trazado de un ferrocarril minero.
El camino avanza entre paredes de caliza, vegetación densa y túneles que obligan a entrar en la montaña.
La Senda del Oso empieza siguiendo el curso del río y se adentra en algunos de los paisajes más espectaculares del interior de Asturias. El trazado aprovecha el antiguo ferrocarril minero que dejó de circular hace décadas.
A lo largo del camino aparecen puentes, túneles y vestigios de aquel ferrocarril que transportaba el mineral de los valles hasta Trubia.
LOS TRAMOS DE LA SENDA DEL OSO: BIFURCACIÓN EN CARANGA
El recorrido principal ronda los 22 kilómetros y tiene varios tramos. En Caranga se bifurca: una opción continúa hacia Teverga, hasta Entrago, y la otra toma el ramal que conduce hacia Quirós y Santa Marina.
El tramo entre Tuñón y Caranga es uno de los más conocidos. Durante unos 11 kilómetros, la senda acompaña al río Trubia y atraviesa lugares como Villanueva y Proaza.
LA SENDA DEL OSO: DATOS DE LA RUTA EN ASTURIAS
› Longitud: el recorrido principal ronda los 22 kilómetros.
› Origen: antiguo trazado de un ferrocarril minero que transportaba mineral hasta Trubia.
› Bifurcación: en Caranga, hacia Teverga (Entrago) o hacia Quirós (Santa Marina).
› Tramo destacado: entre Tuñón y Caranga, 11 kilómetros junto al río Trubia.
› Localidades: Villanueva y Proaza, entre otras, jalonan el recorrido.
› Vestigios: puentes, túneles y restos de la infraestructura ferroviaria original.
EL CERCADO OSERO DE PROAZA: MOLINA, LA OSA PARDA
En Proaza, junto a la senda, está uno de los lugares que mejor explica su nombre: un cercado donde se puede observar al oso pardo cantábrico, uno de los animales más emblemáticos de la fauna asturiana.
Está situado junto al área recreativa de Buyera y permite observar a una osa parda desde un mirador. Actualmente, vive allí Molina, una osa que fue encontrada herida en 2013 y que posteriormente no consiguió adaptarse de nuevo a la vida en libertad.
Desde entonces permanece en este espacio bajo los cuidados de la Fundación Oso de Asturias.
EL CERCADO OSERO Y EL PATRIMONIO DE LA SENDA
› Cercado osero: espacio junto al área recreativa de Buyera, en Proaza.
› Molina: osa parda hallada herida en 2013, residente en el cercado desde entonces.
› Fundación Oso de Asturias: entidad responsable de los cuidados del animal.
› Parroquia de Bandujo: enclave patrimonial en Proaza, próximo a la ruta.
› Fauna: el oso pardo cantábrico es uno de los emblemas de la fauna asturiana.
DESFILADEROS, TÚNELES Y SELVA ATLÁNTICA EN EL RAMAL DE TEVERGA
Si se toma el ramal hacia Teverga, la montaña vuelve a cerrarse en el desfiladero de Valdecerezales, donde el río Teverga discurre encajado entre las paredes de caliza.
En este tramo los túneles vuelven a ser protagonistas. Algunos alcanzan varios cientos de metros y dan la sensación de estar atravesando una infraestructura pensada para un tren y no para quienes recorren la senda en bici o a pie.
En determinados puntos, pequeñas aberturas permiten asomarse al paisaje y contemplar el río y las paredes del desfiladero desde el interior de la montaña.
EL RAMAL HACIA QUIRÓS Y LOS PASOS ESTRECHOS
› Ramal de Quirós: permite prolongar el recorrido hasta Santa Marina.
› Infraestructura: conserva vestigios de la antigua línea ferroviaria minera.
› Desfiladero de Cuevafurada: paso estrecho en el tramo hacia Quirós.
› Túneles: algunos de varios cientos de metros, con aberturas al paisaje.
› Entorno: densa selva atlántica y paredes de roca caliza cubiertas de vegetación.
Para InasTour, rutas como la Senda del Oso confirman el atractivo del interior de Asturias, un territorio que combina naturaleza, patrimonio ferroviario y fauna emblemática para el viajero exigente.
La Senda del Oso resume buena parte de lo que ofrece el interior asturiano: un paisaje modelado por la industria y la naturaleza, túneles que atraviesan la montaña y la presencia del oso pardo cantábrico como símbolo de un territorio que ha sabido conservar su fauna. Un recorrido de 22 kilómetros que se ha ganado, con méritos propios, el título de vía verde más espectacular de Asturias.
REPORTAJE ORIGINAL
Este artículo ha sido publicado originalmente por El Periódico. Puedes leer la versión original aquí: El Periódico — La vía verde más espectacular de Asturias atraviesa el santuario del oso pardo


